Se imaginarán en que terminó la experiencia del Unreasonable Institute: increibles relaciones personales para toda la vida, mil y un consejos para mejorar el plan de negocios de YoReciclo (entre ellos de los más importantes está: enfoquémonos en incrementar la cantidad del impacto de nuestro negocio y los resultados económicos seguirán como consecuencia, y siempre diseña desde un inicio tu producto y/o servicio para escalarlo y replicarlo), una experiencia de vida inolvidable, y muchos muchos contactos y puertas que tocar para ver los frutos de este trabajo y esfuerzo.
Además de esto, nos apoyaron para lograr tener algunos materiales que nos servirán más adelante como medios de publicidad. Aquí les comparto un resumen de nuestro perfil en el Instituto y dos videos que ayudan a entender que es lo que hacemos y hacia donde vamos.
Si quieres saber como fue toda la historia y de que se trata realmente el Instituto, los invitamos a ver los videos que capturan eso y mucho más en este enlace (El capítulo 2 de la segunda temporada es mi favorito).
El esfuerzo que se le imprimió al negocio mientras estuve fuera fue más que increible. De aquí vuelvo a decir que contar con un excelente socio y armar un muy buen equipo de trabajo no tiene precio. Hemos sido muy afortunados en este respecto.
Hubo muchas batallas que se tuvieron que pelear en mi ausencia... les comparto una que nos dejó marcados como empresa. Existe un cliente en la ciudad de Saltillo, Coahuila con el que vamos generalmente cada semana; el proceso es muy sencillo, el operador va con un vehículo de la empresa y con un remolque (o jaula donde nos apoyamos para cargar más material), llega al destino, carga los reciclables y regresa a la planta para empezar el proceso siguiente ya en sitio.
Ese día, nuestro operador salío como todas las mañanas y a la mitad del camino, fue detenido por un agente federal. La razón fue que, después de revisar sus documentos y ver que, aunque todo estaba en línea, faltaba que nuestro operador trajera la factura original de la compra del remolque que estaba transportando. Resulta que, debido a la inseguridad en nuestro país, ha habido un robo innumerable de este tipo de remolques, por lo mismo, ahora las autoridades piden que demuestres de alguna forma que tú eres dueño de ese transporte.
Sin haber enviado ningún comunicado ni darle oportunidad a nuestro operador de comunicarse, nuestro empleado fue detenido y la unidad fue confiscada.
Se tardó casi una semana en lograr comprobar que todo era legal. Y por supuesto, se imaginarán que el trato que recibimos no fue muy agradable y siempre había lugar para cometer otro tipo de "donaciones" no registradas si saben a lo que me refiero.
En fin, así como esta situación pasaron muchas más que no nos impidirán el seguir luchando por transformar la cultura del reciclaje en México y dejar nuestro granito de arena para las futuras generaciones.
Gracias al equipo por todo su esfuerzo durante mi ausencia. Todo valió la pena.